27/10/2022
Historia de las gorditas de maíz quebrado
De acuerdo con el testimonio de Rosa Velázquez Reséndiz, doña Inés Velázquez Reséndiz fue quien inició la tradición de hacer y vender gorditas de maíz quebrado en Colón.
El sabor original de las gorditas de doña Inés no brotaba únicamente de sus ingredientes —maíz, queso, chile cascabelillo, manteca y sal— . La sazón sobrevenía del método de elaboración, el punto de cocimiento y los utensilios.
Doña Inés Velázquez, una mujer alejada de los cánones de su época, a sus veinte años y con tres hijos sacó provecho del conocimiento heredado de su madre, doña Lázara, para elaborar gorditas y venderlas, casa por casa, en jornadas de trabajo que casi siempre sobrepasaban las 12 horas. Por décadas, doña Inés recorrió las calles de la cabecera municipal y parte del Barrio de Soriano, con su canasta en un brazo y diez litros de atole en el otro.
Pasaron más de 50 años para que la tradición madurara y doña Inés tuviera que apartarse de su adorado oficio. Para fortuna de la riqueza gastronómica de Colón, que sus sobrinas se acercaron a ella a tiempo para adquirir y abanderar la impronta dejada por doña Inés. Doña Catalina y doña Aurelia (sobrina lejana) dieron a Colón nuevas alternativas para disfrutar de esta tradición, a la cual, le nacieron nuevas ramas y proliferaron nuevos sazones.
https://lalupa.mx/2021/04/02/dona-ines-la-mujer-que-comenzo-la-tradicion-de-vender-gorditas-en-colon/